Un agente de IA que contesta, resuelve dudas y agenda citas — a cualquier hora, sin que nadie del equipo esté frente al teléfono.
Escribís al número real. El que contesta es el bot.
mensajes a clínicas llegan fuera del horario de atención o mientras se atiende a otro paciente.
es la ventana real para contestar. Después de eso, el interés se enfría y busca otra opción.
cuesta un mensaje sin responder. Cuesta el tratamiento completo que ese paciente iba a pagar.
Movés tres barras. El resultado es lo que tu clínica deja sobre la mesa cada mes.
0 pacientes que escribieron y nunca recibieron respuesta a tiempo.
Supuesto: 6 de cada 10 mensajes sin respuesta rápida no vuelven. Ajustá las barras con tus números reales.
Contestar es el mínimo. El dinero está en lo que pasa después de la primera conversación — y en cada canal donde tu clínica ya tiene presencia.
Alguien comenta "precio" o "info" en tu post o reel de Instagram o Facebook. El agente responde públicamente y le abre el chat privado en el mismo momento, con la palabra clave que vos definás.
Si alguien responde una historia tuya o te etiqueta en la suya, el agente le escribe al privado. Esas menciones hoy se pierden en la bandeja y son de las más calientes que hay.
Acá la gente manda audios. El agente los transcribe y responde igual que a un mensaje escrito, sin que nadie tenga que ponerse a escuchar tres minutos de nota de voz.
Se envía con plantilla aprobada por Meta, así que llega aunque hayan pasado meses desde el último mensaje del paciente. Confirma o reprograma sin que nadie llame.
Recall de limpieza a los seis meses, control de ortodoncia, reactivación de los que no vuelven. Se programan con fecha y hora, segmentadas por etiquetas.
El caso complicado no se queda con el bot. Tu equipo entra a la misma conversación desde el celular, el agente se hace a un lado y el paciente ni nota el cambio.
Sin contrato de permanencia. Implementación y configuración incluidas.
Para la clínica de un consultorio que solo necesita dejar de perder mensajes.
El sistema completo de atención. Si solo vas a elegir uno, es este.
Para clínicas con varios doctores, varias sedes o más de una especialidad.
No son respuestas armadas. El agente entiende cómo escribe cada paciente y contesta en su idioma, con errores de dedo y todo.
Le escribís a una persona, no a un ticket. Lunes a viernes, con alguien que ya conoce tu clínica por dentro.
Cada semana se afina con lo que preguntaron tus pacientes. El bot del mes tres responde mejor que el del día uno.
Cuando sale una función nueva, ya la tenés. Sin recotizar, sin volver a firmar nada.
Los datos de tus pacientes viajan cifrados y están resguardados bajo los estándares de seguridad de la plataforma.
La respuesta automática dice "gracias por escribir, le contestamos en horario de oficina". El paciente la lee y sigue buscando. Nuestro agente hace lo contrario: le resuelve el precio, le da tres horarios disponibles y le deja la cita puesta antes de que se le pase el impulso. La diferencia no es tecnológica — es que uno avisa que no estás y el otro te reemplaza mientras no estás.
Casi nunca, y cuando pasa no les molesta: lo que la gente odia no es hablar con un bot, es esperar. El agente escribe como escribe tu clínica, entiende audios, mensajes con faltas de ortografía y preguntas a medias. Y en el momento en que alguien de tu equipo entra a la conversación, el bot se hace a un lado sin que el paciente note el cambio.
No, y está bloqueado a propósito. Tu licencia y tu reputación no se ponen en manos de un software. El agente maneja horarios, ubicación, precios de referencia, formas de pago y agenda; todo lo clínico lo deriva al doctor con el contexto ya levantado, para que la consulta empiece más adelantada de lo normal.
Son tuyos, viajan cifrados y quedan resguardados en tu cuenta bajo los estándares de seguridad de la plataforma. Si algún día te vas, te llevás tu base de contactos completa — sin candados ni rescate.
Una persona distinta que conversa con tu clínica en el mes, sin importar cuántos mensajes se intercambien con ella. Si te estás pasando seguido, te avisamos antes de que se corte nada — y suele ser buena señal: significa que hay más pacientes escribiendo de los que había cuando empezamos.
Entre 3 y 5 días hábiles. De tu lado es una llamada de 30 minutos para levantar servicios, precios y horarios; de ahí en adelante lo dejamos andando, lo afinamos cada semana y vos solo revisás el reporte. Tu equipo no tiene que aprender ningún sistema nuevo: sigue usando el WhatsApp de siempre.
No hay contrato de permanencia: cancelás cuando querás, sin penalidad. Si en los primeros 30 días el sistema no te genera citas, te devolvemos la integración. El riesgo lo asumimos nosotros — la única forma de que este negocio funcione es que el tuyo funcione primero.
No hay demo agendada ni formulario. Mandá un mensaje al número y probalo como lo haría un paciente tuyo.
Escribir al +503 6674 0483